| |
HUMOR |
|
|
|
|
|
|
|
|
| ::
QUE NOCHE LA DE ANOCHE :: |
¡QUE NOCHE
LA DE ANOCHE!
Tumbada
aquí, sobre mi cama, con el pensamiento fijo en ti. Con
un enorme deseo de agarrarte y apretarte fuertemente entre mis
manos, todavía excitada con el recuerdo de la noche anterior.
En la noche cálida y sofocante, tengo incontenibles ganas
de agarrarte y de decirte todo lo que siento. Tu recuerdo me
tiene angustiado. Apareciste... y desapareciste. Todo sucedió
en esa noche y en esta cama. Con fricción, te acercaste
a mí. Sin mostrar pudor alguno, te pegaste a mi desnudo
cuerpo. Percibiendo mi indiferencia, te acercaste más
y más...
Mordías todo mi cuerpo; sin recatos; sin escrúpulos;
mis partes más íntimas supieron de ti. Me volviste
loca. No sabía qué hacer. Por fin... me dormí.
Hoy, cuando desperté, te busqué desesperadamente.
En vano. No te encontré.
Ya no estabas. ¡
Te habías ido !.En toda la sábana, había
muestras de lo sucedido la noche anterior.
En mi cuerpo dejaste huellas inolvidables. Marcas profundas
que tardarán mucho tiempo en sanar y que estarán
mucho tiempo presentes en mí. Esta noche me acostaré
temprano y te esperaré. Cuando llegues... no quiero imaginar
lo que va a suceder... Me abalanzaré sobre de ti con
la fiereza de un león y rapidez de una cobra... Y ya
no te irás. Ya no podrás escapar de mí.
Te apretujaré hasta sentir la sangre de tu cuerpo.
Sólo así podré descansar:
¡Mosquito desgraciado, me las vas a pagar!
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|